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Productos

Fertilizantes NPK

Los fertilizantes NPK combinan nitrógeno, fósforo y potasio en un mismo gránulo o en una mezcla, con fórmulas adaptadas a los cultivos y a los suelos.

Fertilizante ternario · Fertilizante compuesto NPK · Compound fertilizer · Fórmula N-P-K

Los fertilizantes NPK designan los productos minerales que aportan simultáneamente los tres elementos principales de la nutrición vegetal: el nitrógeno (N), el fósforo expresado en pentóxido de difósforo (P₂O₅) y el potasio expresado en óxido de potasio (K₂O). Su particularidad radica en la diversidad de las relaciones N/P/K y de los procesos de fabricación, que determinan la naturaleza del producto final —fertilizante compuesto homogéneo o mezcla a granel—. El contenido total de elementos fertilizantes (N + P₂O₅ + K₂O) se sitúa generalmente entre el 30 % y el 60 %[1].

Procesos de fabricación

Existen cuatro vías principales para obtener fertilizantes NPK[2]. Las dos primeras corresponden a la química húmeda: la vía nitrofosfato ataca la roca fosfatada con el ácido nítrico; la vía de ácidos mixtos emplea el ácido sulfúrico y/o el ácido fosfórico para digerir la roca. En ambos casos, la solución que contiene el nitrógeno en forma amoniacal y/o nítrica, el fósforo y el potasio añadido como sales se granula o se perliza después, de modo que cada partícula alberga el conjunto de los nutrientes[3]. La tercera vía, la mezcla a granel, consiste en combinar mecánicamente materias primas sólidas en una mezcladora[2]. La cuarta, la granulación por vapor, parte de polvos sólidos humidificados y calentados con vapor para formar gránulos compuestos[2].

En Europa, la vía de ácidos mixtos y la vía nitrofosfato coexisten, aunque esta última requiere inversiones más elevadas y una integración con otras unidades de producción[1]. Cinco instalaciones europeas utilizan este proceso: BASF en Amberes, AMI en Linz, Lovochemie en Lovosice, y dos plantas de Yara en Porsgrunn y Glomfjord[1]. Una fábrica de tamaño estándar produce unos 50 t/h, es decir, 1.200 t/día o 350.000 t/año[1].

Formulaciones y usos agronómicos

Las fórmulas NPK se presentan en una multitud de relaciones: equilibrios ternarios como el 15-15-15 o el 17-17-17, fórmulas binarias enriquecidas en fósforo como el 10-26-26, o composiciones que favorecen el nitrógeno como el 20-10-10[4]. Algunas incorporan elementos secundarios —azufre, magnesio, calcio— o oligoelementos (zinc, hierro, boro)[3]. El nitrógeno puede encontrarse en forma ureica, amoniacal o nítrica, con distintas implicaciones en la dinámica del suelo y en el riesgo de volatilización del amoníaco o de lixiviación de nitratos[1].

El equilibrio entre los tres elementos condiciona la respuesta agronómica. Un estudio de larga duración sobre maíz en suelo ácido de Ranchi (India) demuestra que el aporte equilibrado NPK mejora los rendimientos, pero que la acidificación progresiva del suelo por el sulfato de amonio hace ineficaz el nitrógeno aislado; entre 1980 y 1989, la fertilización NPK sin encalado ya no permite igualar al testigo no fertilizado (500 kg/ha), mientras que la combinación encalado + NPK genera un excedente de 3.600 kg/ha[5][6]. Las dosis medias aplicadas evolucionaron de 44-44-44 kg/ha (N-P₂O₅-K₂O) en 1956-1968 a 110-90-70 kg/ha a partir de 1980[6].

Mercado y comercio

Los cereales —trigo, arroz y maíz— absorben aproximadamente la mitad de los fertilizantes mundiales[7]. China es el primer productor mundial de fertilizantes NPK compuestos, aunque los derechos de exportación sobre los productos potásicos limitan sus ventas de fórmulas ternarias[8]. Fuera de China, Rusia y Noruega figuran entre los principales exportadores, y Yara se posiciona como el primer productor mundial de NPK compuestos si se excluyen las empresas chinas[8]. Las capacidades de producción se concentran en India (47,1 Mt), China (10 Mt) y Vietnam (6,8 Mt) según datos de 2013-2014[8].

En Europa occidental, el consumo anual de fertilizantes compuestos alcanza 2.171 kt de nitrógeno, 1.739 kt de P₂O₅ y 2.253 kt de K₂O para los NPK; 461 kt de N y 807 kt de P₂O₅ para los NP; 498 kt de P₂O₅ y 525 kt de K₂O para los PK[1]. La Unión Europea cuenta con varias instalaciones de gran envergadura, entre ellas la planta BASF de Amberes (1.200 kt/año) y los centros finlandeses de Kemira GrowHow en Siilinjärvi (500 kt/año) y Uusikaupunki (525 kt/año)[9].

Fuentes

  1. Commission européenne, BREF LVIC-AAF (2007), p. 311 · Ver la fuente
  2. Yara, Fertilizer Industry Handbook 2025, p. 83 · Ver la fuente
  3. Yara, Fertilizer Industry Handbook 2022, p. 80 · Ver la fuente
  4. FAO, Plant nutrition for food security (2006), p. 125 · Ver la fuente
  5. FAO, Plant nutrition for food security (2006), p. 168 · Ver la fuente
  6. FAO, Plant nutrition for food security (2006), p. 167 · Ver la fuente
  7. Yara, Fertilizer Industry Handbook 2025, p. 34 · Ver la fuente
  8. Yara, Fertilizer Industry Handbook 2022, p. 58 · Ver la fuente
  9. Commission européenne, BREF LVIC-AAF (2007), p. 312 · Ver la fuente

Texto original de fertiliser-market.com. Los hechos y las cifras proceden de los documentos citados, en la página indicada; no se reproduce de ellos ningún texto, tabla ni gráfico.

Actualizado el 3 de noviembre de 2026

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